Impuestos que frenan el desarrollo del Territorio.

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Como en toda actividad humana el sedentarismo resulta nefasto para la salud. Lo mismo sucede en el desarrollo del territorio.

No es bueno para el ser humano mantener un sobre peso, ya que afecta siempre a la circulación de la sangre e incluso la calidad de la misma. Problemas de oxigenación que de a poco terminan con la salud. Por ello para quienes se encuentran en ese estado se recomienda comenzar con el movimiento para reducir el stock de grasas acumuladas junto a una mejora en la calidad de la alimentación.

Una situación similar afecta a los Estados y trataremos de desarrollar el tema a continuación.
Los Estados tratan en lo posible de financiar sus funciones con impuestos. Para ello cuentan con una serie de ellos que reconocemos como: impuestos, tasas, aportes y contribuciones.
Para nuestro análisis diferenciamos las bases imponibles en aquellas que se aplican a lo que definimos como al stock de bienes y por otra parte, al Flujo de Bienes y Servicios.
Los Estados con sus sistemas impositivos actúan sobre ambas situaciones de los bienes y servicios que se encuentran en su territorio.
Hay gravámenes que van aplicados sobre el flujo, ya que son en muchos casos de fácil recaudación y por lo tanto tientan a aplicar al máximo posible los mismos. Como ejemplos podemos mencionar: IVA, TAX, GANACIAS, INGRESOS BRUTOS, DERECHOS DE REGISTRO E INSPECCIÓN, TRANSACCIONES BANCARIAS, INTERNOS entre los más conocidos.
Mientras que los de stock que actúan sobre el derecho a la propiedad son más resistidos en su aplicación. Citaremos como ejemplos ACTIVOS, BIENES PERSONALES, INMOBILIARIOS; TASAS MUNICIPALES, PATENTES para citar algunos. Estos gravámenes por lo general son aplicados por los sub Estados (Provincias, Municipios, Comunas) por lo que el poder para su recaudación se limita por la cercanía entre recaudador y contribuyente.
La alta presión tributaria sobre el flujo tiende a generar dos situaciones, ambas indeseables.
Por un lado el contribuyente trata de eludir el pago y por lo tanto genera un by pass del flujo a los efectos de no sufrir restricciones sobre el mismo ya que entiende que esto lo afecta más que lo que lo beneficia. Además este flujo que se desvía ingresa en un sistema que en escasos casos retorna a la formalidad.
Así también la restricción que imponen las contribuciones al Estado sobre el Flujo, reduce el mismo en su paso al dinámico y efectivo sistema privado, para trasladarlo al que gestiona el Estado de manera inversa.
Mientras que la poca incidencia de los impuestos sobre el stock facilitan un incremento de los mismos, lo que significa que se opte por sostener un bien inmovilizado en beneficio de convertirlo en flujo.
Así los territorios que aplican altos gravámenes sobre el flujo tienden a una economía marginal y de escasas posibilidades de desarrollo. La acumulación de bienes es muy común, aún cuando la renta que se obtenga sea escasa.
Esto también se manifiesta claramente en un incremento de los valores de los bienes que se pueden adquirir para formar parte del stock.
Mayores precios de las viviendas y de los automotores son una muestra clara de una economía en las que impuestos sobre los flujos son mayores a los que se aplican al stock.
Salir de este laberinto impositivo es sumamente sencillo, ya que debe comenzar con decisión y gradualmente.
Por un parte es necesario contar con presupuestos claros que contemplen el uso de los recursos en acciones que beneficien a la mayoría de los habitantes, que el Estado tienda en la gestión a darle al flujo de fondos una circulación a la misma velocidad que el sector privado, y por último que sea financiable. Es decir: acercar el mapa al territorio.
Por otro, que los impuestos a los flujos tengan el destino a la distribución de la riqueza, de tal manera que no sufra el ralentí del Estado. En tanto que los impuestos sobre el stock tengan la magnitud necesaria para sostener el resto de los bienes y servicios que genera el Estado.
Esta visión convierte parte del stock en circulación, alivia el peso del Estado en la económica, sostiene el dinamismo del sector privado, e incrementa por lo tanto el flujo que circula en la economía.
Como resultado de aplicar estas políticas tributarias se verá en el territorio como mínimo lo siguiente:
Incremento del Empleo
Acceso a la vivienda
Mejora en Pensiones y ayudas sociales
Crecimiento de las empresas
Más I+D aplicado
Los sistemas tributarios siempre se corrigen en la búsqueda de una mayor equidad, pero no siempre se contempla que además no afecten el desarrollo del territorio.